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domingo, 26 de marzo de 2023

RESEÑA DE "EL HOMBRE AJENO" EN EL BLOG LAS RUINAS DEL CÁLAMO

 


RESEÑA DE MI SEGUNDA NOVELA, "EL HOMBRE AJENO" EN EL BLOG LAS RUINAS DEL CÁLAMO

Hay personas, sobre todo de Latinoamérica, que me preguntan por las versiones digitales de mis libros. Esta novela sí la tiene. Dejo aquí la reseña: "«Le interesaban las vidas rotas de escritores, sus trayectorias truncadas, las caídas en los pozos del alcoholismo y la desgracia, la incomprensión de su obra, su deslizamiento hacia trabajos inferiores y ajenos a su talento». Confieso que a veces siento mucha pereza de leer a autores actuales. No porque no crea que no existe calidad. Bien sé que el mundo editorial está patas arriba y que lo marginal y lo semidesconocido es lo que tiene más validez hoy a nivel creativo, sino porque acostumbro mucho a releer y eso no me deja mucho tiempo para, aparte de las novedades ineludibles de mis consagrados y favoritos, leer a autores vivos. A David Pérez Vega llevo siguiéndolo un tiempo. Leyendo sus reseñas literarias y viendo de vez en cuando sus aportaciones por su canal de YouTube. Por eso intuía de antemano, coincidimos en algunos gustos literarios, que no me iba a disgustar. Aprovechando un viaje tedioso me compré una versión digital de una de sus obras, “El hombre ajeno”, su segunda novela, editada por la editorial canaria Baile del Sol, y empecé a leerla sin tener de antemano casi ninguna referencia sobre la obra. Básicamente ninguna, salvo la sinopsis del propio libro. Me he llevado una grata sorpresa de descubrir a un apasionado narrador. Porque sí, pues igual que hay escritores para los que el lenguaje y el estilo lo son todo, también los hay con gusto y elegancia por narrar, por contar una historia, como se suele decir, y creo que sin sacar conclusiones (leer una sola obra de un autor es muy poca cosa) podría no estar muy mal desencaminado. David Pérez Vega es un narrador genuino y con algo que no suele ser muy común en la literatura actual en lengua castellana: con unas preocupaciones sociales visibles y latentes. De hecho, asistiremos a los devenires profesionales y sentimentales de jóvenes del extrarradio, lo que se suele conocer (sobre todo en Francia) como suburbios, y aquí aun siendo casi lo mismo o muy parecido pues se le suele nombrar con otros epítetos, quizá queriendo disfrazar y ocultar la realidad del asunto: barrios de obreros receptores de inmigración en los que se trabaja mucho y muy en precario, se cobra poco, y se tienen pocas o muy escasas expectativas en la vida. Carne de cañón para el capitalismo feroz e inmisericorde que nos asola. El autor no se anda con remilgos ni edulcoramientos y ya la primera parte de la novela se titula “El viento del suburbio”. Se refiere a todo ese entorno del sur de la comunidad de Madrid, eminentemente obrero; pero los hay similares en todas las grandes ciudades, por lo que son perfectamente reconocibles. Una de las cualidades de David Pérez Vega es que parece un autor que da la sensación “de que pisa el terreno”, que conoce bien esos barrios, por lo cual el marco geográfico está conseguido y es perfectamente reconocible. Sin duda para el realismo social y literario, que creo que el estilo al que podríamos asociar esta obra, eso es fundamental. Y es algo que consigue el autor de forma notable. Por otro lado, la prosa es clara y nítida, resultante de un trabajo previo de poda. Quizá por su condición de profesor, o quizá por sus veleidades y gustos literarios, los protagonistas suelen provenir del entorno universitario o han cursado estudios de filología o filosofía y se encuentran, a la vez que haciendo la tesis, en trabajos basura de carga y descarga o de teleoperadores. Esto le sirve a David Pérez Vega para hablar de literatura y establecer un puente de conexión entre el personaje principal, Juan, y los gustos literarios del propio autor. Esto es muy Bolaño, podríamos decir. Se citan autores muy conocidos como Mario Vargas Llosa, Rodrigo Rey Rosa, Juan Villoro, y otros más malditos y cercanos a la leyenda como Roque Dalton y Héctor Meier Peláez, este segundo (creo) ficticio, a la manera o parecido de ese personaje espléndido de Roberto Bolaño que fue Benno von Archimboldi (2666), en realidad el soldado prusiano Hans Reiter, o cualquiera de los poetas desaparecidos y errantes que pululan en “Los detectives salvajes” y en otras obras del escritor chileno. A través de la figura de Héctor Meier Peláez nos adentraremos en el corazón de la violencia salvadoreña, que es como decir en parte de la violencia de todo un continente. Este poeta-guerrillero, que tanto tiene que ver con la figura de Roque Dalton como con el universo de influencia literario de Bolaño, irá creciendo a lo largo del libro. Al hablar de poetas y escritores salvadoreños yo tenía muy presente al autor que más he leído de ese país, Horacio Castellanos Moya, uno de los pocos autores salvadoreños a los que suelo leer habitualmente y del que conozco y he leído, al menos que yo recuerde ahora, cinco libros. Destaco dos de ellos: la mordaz y espléndida “El asco. Thomas Bernhard en El Salvador” y “Con la congoja de la pasada tormenta”, que es una reunión de casi todos sus relatos, algunos espléndidos. De los demás autores salvadoreños tengo lagunas tremendas, salvo del poeta Roque Dalton, cuya leyenda y muerte por sus propios compañeros revolucionarios sigue siendo a día de hoy un escándalo. Dividida en tres partes creo que el ensamblaje de las mismas no resulta del todo muy conseguido, y me parece lo más deficitario en el libro, sin que eso desmerezca el conjunto, que se lee con agrado e interés. Me ha resultado mucho más interesantes las partes de la vida de Juan, con familia ochentera y currante y un hermano caído en la drogadicción, aparte de la relación del protagonista con su amigo Rafa y con una inmigrante ucraniana, Irina, que las partes digamos dedicadas a la tesis sobre el poeta salvadoreño, con la inclusión de su primo. De alguna manera las piezas no quedan del todo encajadas, o al menos esa sensación tuve durante la lectura. También es verdad que no es lo mismo leer un libro en versión digital que leerlo en el formato libro de toda la vida, y no sé si esto tiene que ver algo con mis sensaciones. No obstante, el libro se lee con interés y es recomendable para cualquier lector. Yo, al menos, la recomiendo con entusiasmo y me agrada descubrir a narradores que en vez de dejarse guiar por lo que a la industria editorial le interesa lo hacen por sus influencias y gustos y obsesiones. Ese es el camino para hacer buena literatura y no productos perecederos de consumo rápido. Ojalá todos los que escribimos tuviésemos esto tan claro como sí parece tenerlo este autor. La autenticidad es el único camino digno. Yo, al menos, así lo veo y lo considero."

jueves, 30 de julio de 2015

Mi novela El hombre ajeno en digital por 5,49 €

Me llega este mensaje desde mi editorial Baile del Sol:

«La editorial Baile del Sol, con la colaboración del Cabildo de Tenerife, está procediendo a la digitalización de una parte de sus publicaciones.
Se trata de algunas novedades editoriales y también de títulos ya pertenecientes al catálogo de la editorial. A partir de ahora, los libros se podrán descargar en versión digital a través de las diferentes plataformas, entre ellas, Amazon, Lektu, itunes, Barnes&Noble, books, waltzbooks, jpc, kobo, tagus, etc.
Se ha digitalizado dentro de este proyecto la novela de David Pérez Vega, El hombre ajeno. Se trata de una historia intensa y sorprendente en la que el protagonista, Juan Linares, dedica su vida a investigar la verdadera naturaleza del salvadoreño Héctor Meier Peláez, y determinar si fue uno de los grandes poetas ocultos centroamericanos o un guerrillero sanguinario, mientras compagina sus investigaciones literarias con un trabajo de carga y descarga de camiones en una nave industrial.»

Dejo aquí el enlace a la versión digital de El hombre ajeno (5,49 €), y el texto correspondiente a la primera página del libro:




CAPÍTULO 1
Se acercaba hacia él, compacto y rápido, como un meteorito a punto de estrellarse. Cuando le vio, Juan se detuvo. No terminó de levantar la caja que tenía entre las manos y, dispuesto a esperarle, se recostó contra el tobogán que contenía la cinta transportadora. De niño —era consciente— una sonrisa irónica y desafiante solía aparecer en sus labios cuando se enfrentaba a situaciones similares. Sin embargo, hacía tiempo que había decidido prescindir de ese gesto.
El otro aceleraba sus pasos —su nombre era Javi, recordó Juan— y, cuando aún faltaban unos metros para el choque, le gritó:
 —Y tú, gilipollas, ¿dónde coño te metes?
—Tenían aquí trabajo, ¿no lo ves? —contestó, con el mismo tono cortante aunque más sereno.
—¡Te vas y dejas el otro camión sin nadie, hostias, con las cajas petando el tobogán! —Javi ya se encontraba encima.
Le temblaban las mandíbulas, sus labios escupían palabras arrastradas y saliva. Con ambas manos empujó el pecho de Juan, que no retrocedió porque su cintura se apoyaba contra el tobogán. Con un movimiento brusco, inesperado, le devolvió el empellón y se desplazó hacia la izquierda.

Aunque Juan nunca había trabajado su cuerpo en un gimnasio para imponerse a los demás mediante la insinuación arrolladora de la fuerza bruta —como intuía que había hecho su compañero de trabajo—, sobrepasaba en altura a Javi, la amplitud de sus hombros era mayor y se encontraba en forma. Se había abierto un espacio entre los dos, y la nueva embestida de Javi se disolvió en el ramo de brazos que se apresuró a interponerse.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Reseña de El hombre ajeno en Anika entre libros

La semana pasada recibí un mensaje en Facebook de Ysabel Meseguer Serrano: había enlazado en su muro mi nombre a una fotografía de una de las páginas de mi novela El hombre ajeno. Una página en la que hablo del funcionamiento de la biblioteca de Móstoles, esto le había gustado porque Ysabel trabaja como bibliotecaria en El Perelló, un pueblo de la costa valencia.
Ysabel ha escrito una reseña de mi novela para la web Anika entre libros, cuya lectura ha supuesto una muy grata sorpresa para mí. Ysabel habla de mi novela en términos muy elogiosos y quería compartir aquí sus palabras sobre El hombre ajeno. Muchas gracias, Ysabel.

Reseña de El hombre ajeno, por Ysabel Meseguer Serrano para la web Anika entre libros:



Argumento:
Juan es un recién licenciado en Filología Hispánica que, mientras está preparando su Tesis en torno a la figura de uno de los poetas salvadoreños más importantes del siglo XX, trabaja como mozo de carga en un almacén. Sus días transcurren entre el trabajo y sus encuentros con Irina, una emigrante ilegal ucraniana con la que mantiene una relación.
Una vida un poco monótona pero que encierra un secreto que llega a atormentarle.

Opinión:

Si el lector coge en sus manos esta novela de David Pérez Vega y lee el resumen del argumento que ha puesto la editorial en la contraportada puede llevarse una sorpresa al leer toda la novela ya que este resumen argumental no llega a coincidir con lo que nos narra "El hombre ajeno". No es que esté mal solo que, en realidad, la novela no gira en torno a la figura del poeta salvadoreño Héctor Meier sino más bien en torno a la de Juan, un recién licenciado en Filología Hispánica que está haciendo su Tesis Doctoral sobre la vida y la importancia de este poeta. Juan es el auténtico protagonista. El poeta es más bien un secundario, con bastante importancia, pero cuya historia corre paralela a la de Juan.
"El hombre ajeno" ha sido editada por la editorial Baile del Sol dentro de su colección "Narrativa". Es una novela que no solo me ha fascinado sino que me ha impresionado. Tal como la define su autor, es una novela de poetas y no va nada mal encaminado. Al mismo tiempo, es de esas lecturas o novelas que tienen varias lecturas y en las que se aprecian varios géneros. Para mí, va mucho mas allá de una simple novela de poetas, es al mismo tiempo una novela social ya que, aunque sea de forma secundaria, el lector aprecia en ella una fuerte crítica a la situación social y laboral que se vive hoy en día y no a nivel de todos los trabajadores. A través del personaje de Juan, y también de su amigo Rafa, David Pérez Vega expone la realidad que viven muchos universitarios hoy en día. Gente recién licenciada que debe trabajar en lo que sea para poder ganar unos euros. Juan, como digo, es un claro ejemplo de ello: un Filólogo que está preparando su Tesis mientras trabaja de forma temporal como mozo de descarga en un almacén. Leyendo estos párrafos no puedes dejar de ir asintiendo con la cabeza, la realidad es palpable, cierta. Una crítica social narrada con toda la crudeza que debe tener, en ningún momento el autor oculta la realidad y ello hace aún más creíble la historia que nos está narrando.
Junto a esta faceta de novela realista o social, "El hombre ajeno" tiene otra cara: es una novela muy intimista. Cada uno de los personajes, especialmente Juan, van desnudando sus sentimientos y sensaciones ante el lector. De todos ellos, el más directo es Juan. Cada uno de sus pensamientos y diálogos son como una confesión que realiza ante el lector, una exposición sin tapujos, de querer compartir con él sus sentimientos. Ambas facetas o lecturas de la novela ha sido lo que más me ha llamado la atención y me ha gustado ya que aporta mucha madurez.
También tiene su puntito de novela histórica y literaria. Como he comentado, Juan está preparando su Tesis Doctoral sobre un poeta salvadoreño: Héctor Meier. Tomando como pretexto dicho trabajo, David Pérez Vega da a conocer al lector no solo cuál era la situación de El Salvador, y otros países de Centroamérica, en el siglo XX (especialmente en las décadas de los 50 y 80) a nivel histórico, político y social sino también literario. El autor describe, o dicho en palabras más comunes hace un repaso, a la situación de la Literatura Centroamericana. Una revisión no sólo interesante sino muy útil puesto que aprendes de ella.
Una novela cuya acción se desarrolla en Móstoles pero que también tiene a Valencia como protagonista, no solo a la capital sino a su costa. Como valenciana, este detalle me ha encantado lo mismo que el párrafo que dedica a las bibliotecas.
Todos estos ingredientes hacen de "El hombre ajeno" una lectura de lo más interesante y especial. El estilo narrativo de su autor es perfecto, brillante. No deja margen al aburrimiento sino todo lo contrario. Sin ser una novela de acción, engancha. Una vez has iniciado la lectura no puedes parar hasta llegar al final. Una novela que se divide, en el libro, en tres partes pero que se quedan en dos.
"El hombre ajeno" me ha permitido descubrir a David Pérez Vega; creo que es un autor a tener muy en cuenta. Me gusta su forma de escribir, su narrativa. No sólo es capaz de crear diálogos brillantes sino también personajes cercanos, reales. No solo es importante Juan, también lo son el resto, desde su amigo Rafa a Irina sin olvidar a sus compañeros de trabajo.
Toda una lectura más que recomendable sin duda alguna.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

El hombre ajeno, según Pedro Pujante

Conozco al escritor Pedro Pujante de coincidir con él por internet, principalmente en facebook. Pedro es un gran admirador de Juan José Saer, gusto que comparto con él.
Ha tenido la amabilidad de leer mi novela El hombre ajeno y escribir una reseña para la revista digital El coloquio de los perros. La dejo a continuación.

Muchas gracias, Pedro.
Aquí está el enlace a la revista digital (PINCHAR AQUÍ).



Esta es la primera novela que leo de Pérez Vega. Conozco al autor por encuentros fortuitos en las barriadas y espacios de las redes sociales, porque tiene un magnífico blog que recomiendo (Desde la ciudad sin cines) y porque en él descubro libros a través de sus exhaustivas e interesantes reseñas, crónicas de lectura que ahondan y van más allá de unas simples notas acerca de un libro o de su autor.

          Vayamos al libro. En El hombre ajeno, Pérez Vega nos cuenta la historia de Juan Linares, un joven doctorando que prepara su tesis sobre el salvadoreño Héctor Meier Peláez, guerrillero y poeta, personaje controvertido y no muy conocido cuya sombra oscila entre lo mítico y lo ignoto.

          En la vida personal de Juan se suceden los típicos problemas e incidentes generacionales de cualquier muchacho de nuestro tiempo: una familia normal, un hermano inadaptado que parece arrastrar un pasado de drogas, las relaciones sociales habituales, parejas, trabajos precarios, estudios. En estas coordenadas biográficas, y a través de una prosa objetiva y equilibrada, el narrador nos abre una ventana que mira a la sociedad actual, realiza un dibujo preciso de nuestra España, con sus problemas más acuciantes: inmigración, precariedad laboral, dificultades para conciliar trabajo y estudios, por citar los más destacados. Pero además, a través del protagonista  principal y sus reflexiones literarias, podemos asistir a una interesante discusión sobre literatura, que, creo yo, podría ser la zona más acertada y suculenta de todo el libro.

          La novela, de hecho, está dividida en tres partes. La primera y la tercera se ocupan de la narración, de los avatares de Juan. En la parte intermedia, titulada “Interludio. Vida de Héctor Meier Peláez”, ha insertado Pérez Vega muy hábil y apropiadamente un inciso de medio centenar de páginas en el que se nos da cuenta de la vida y obra, de las hazañas, avatares y pintorescas aventuras que aureolan al casi mítico escritor Héctor Meier. Un revolucionario, poeta vocacional, piloto de aviones y líder guerrillero. Autor de culto, que fue perseguido por su homosexualidad y cuya obra, ahora, Juan trata de recomponer en su tesis doctoral, gracias a una minuciosa investigación y ayudado por el primo del poeta.

  Juan, además de sufrir las levedades de su vida cotidiana  (estudios, trabajo, una relación que no acaba de cuajar, familia), es acosado por la lacerante sombra de un pasado infantil luctuoso que creía ya olvidado. Pero que un día, el encuentro casual con un antiguo compañero de colegio con el que vivió el aciago incidente, lo revive en su memoria; y con él se abren las heridas de la insidiosa culpa.

          Al final nos asediarán algunos interrogantes: ¿son los recuerdos reales o simplemente lo que creemos que recordamos? ¿Es fiable nuestra memoria? ¿Qué de nuestra personalidad debemos a un recuerdo falso?

          Es El hombre ajeno un ejercicio literario de gran calidad, no solo por su ajustada composición y estructura; también por el uso de una prosa absolutamente calibrada que acierta a construir un argumento interesante, ambiguo y variado. Y que nos hace reflexionar sobre asuntos como la culpa, la fiabilidad de la memoria y la fragilidad de los recuerdos.

          Pérez Vega no se detiene en atajos, sino que opta por la línea recta y consigue, con creces, su objetivo: contar una historia, valiéndose del lenguaje con pericia, sobriedad y sin recaer en florituras innecesarias. Si bien es cierto que no se aventura en experimentalismos ni en juegos estridentes, también hay que aclarar que esta novela no los precisa. En ese sentido, hay que decir que el lenguaje está en perfecta sintonía con la trama: una historia de personas sencillas, cercanas y creíbles que tratan de sobrevivir a sus abismos cotidianos.  

miércoles, 16 de julio de 2014

Lectura conjunta de El hombre ajeno

En el blog Libros que hay que leer, han tenido la amabilidad de organizar una lectura conjunta de mi novela El hombre ajeno, recientemente publicada por la editorial Baile del Sol.
Si alguien está interesado en participar en esta lectura conjunta, puede leer las bases en ESTE ENLACE.

También se sortearán diez ejemplares de la novela. En el enlace anterior también están explicadas las condiciones para apuntarse en el sorteo.





Muchas gracias por el interés.

miércoles, 2 de julio de 2014

Alguien habló de mi novela El hombre ajeno

Voy a dejar aquí los enlaces a los comentarios que vayan apareciendo sobre mi novela El hombre ajeno (Baile del sol, 2014):



7) Blog Bitácora de Alena Collar

6) Web Anika entre libros
(Reseña escrita por Ysabel Meseguer Serrano)

5) Blog Mi estantería

4) Revista digital El coloquio de los perros
(reseña del escritor Pedro Pujante)

3) Blog Tu cita de los martes
(Blog del poeta Javier Cánaves)

2) Blog Clément Cadou
(Blog del poeta Pablo Miravet Bergón)

1) Blog Heroínas Díscolas
(Reseña escrita por Sonia Aguirre Duque)

miércoles, 25 de junio de 2014

Reseña de El hombre ajeno en el blog Heroínas Díscolas

El primer día que firme en la Feria del Libro de Madrid ejemplares de El hombre ajeno, tuve la suerte de conocer a Sonia Aguirre, que escribe el recomendable blog literario Heroínas Díscolas (Ver AQUÍ). Sonia Aguirre suele comentar con asiduidad en el blog y me gustó ese día poder conocer en persona a gente como ella, con la que compartes una pasión común y con la que habitualmente tratas a través de internet. 

Sonia leyó mi libro y, unas semanas después, ha tenido la amabilidad de escribir sobre El hombre ajeno una reseña en su blog. La dejo aquí:



Conocí al autor de esta novela, David Pérez Vega, por su blog literario Desde la ciudad sin cines. Me gusta el tono serio y reflexivo de sus reseñas, los autores latinoamericanos y contemporáneos por los que se interesa (yo suelo inclinarme más por autores más clásicos, ya al abrigo de sus tumbas y el contraste con otros gustos es saludable). Es muy agradable además su dedicación y la paciencia con la que contesta a todos los comentarios, incluso los puntillosos (mea culpa) además de las pocas ínfulas que gasta, siendo una de las voces más interesantes en la "crítica blogosférica". En serio, sus entradas tienen más enjundia que muchos artículos de los magacines literarios de los grandes periódicos.

Bueno, al ajo. Por su blog sabía que ha publicado una novela, Acantilados de Howth y de vez en cuando postea alguno de sus poemas -también tiene un par de poemarios publicados-. Hace poco, con motivo de la Feria del Libro de Madrid, comentó que estaría firmado su nuevo libro: El hombre ajeno. Decidí acercarme y comprarlo porque me gusta cómo escribe y aunque soy muy escéptica con las novedades, hay que arriesgar de vez en cuando.

El autor firmándome mi ejemplar en la Feria, yo con mis zapatillas de hacer cola.
(La foto la hizo mi amiga Marigel que me acompañó ese día) 

El hombre ajeno nos presenta a su protagonista, Juan Linares, en un momento de inflexión en su vida, una de esas mesetas en las que ocurren con frecuencia los hechos importantes. Es un licenciado en Filología Hispánica que mientras termina sus estudios de postgrado se interesa por la vida de un oscuro poeta salvadoreño, Héctor Meier Peláez. En lugar de intentar hacerse un lugar en el mundo académico de la universidad, trabaja descargando camiones en una nave de un polígono industrial para ahorrar y así poderse dedicar a terminar su tesis.

La novela tiene tres partes: la primera y la tercera desarrollan la historia de Juan Linares y la segunda (Interludio) es la narración de la biografía del poeta Meier. Desde un comienzo queda claro que la fascinación de Linares por este poeta en particular tiene que ver no sólo con sus cualidades literarias sino con la vida violenta que llevó. Meier es un trasunto radical del poeta salvadoreño Roque Dalton que militó en la guerrilla del ERP y murió a manos de sus propios compañeros que le acusaron de espiar para la CIA o la inteligencia cubana, en fin,cualquier cargo que justificase la eliminación de ese pájaro que aleteaba demasiado para la jaula de la ideología.

Fuente imagen: Artículo "Roque Dalton continúa vivo en sus versos: hoy cumpliría 79 años" en Cuba Debate

El Meier de la historia es hijo de un inmigrante alemán (el padre de Dalton era estadounidense), ambos fueron guerrilleros y poetas malditos. A partir de este núcleo común, el autor desarrolla un personaje con entidad propia. 

Aunque el protagonista de la historia es básicamente un intelectual, queda claro desde el comienzo que la violencia le genera una fascinación que no es ajena a su historia personal. Hay una alusión constante a un hecho traumático que marcó el fin de su infancia y configuró su personalidad actual. El encuentro casual con un antiguo compañero de colegio actualiza el conflicto y la culpa que arrastra. 

Linares parece un tipo frío que vive como aislado de sus propias emociones por una fina película. Ese interés por la agresividad parece retrotraerlo a la irreflexión de la infancia, a un estallido peligroso pero vital. Para poder ubicar a este personaje, hay una detallada descripción de su mundo: el Madrid de justo antes de la crisis económica. En el microcosmos de la nave industrial conviven los inmigrantes latinoamericanos, reventados por los trabajos más duros pero agradecidos por ingresar por fin en el sistema legal del trabajo con los jóvenes españoles de suburbio.

La descripción de esta tribu juvenil es de los mayores logros de la novela. Es desolador el paisaje de esta juventud sin cultura del esfuerzo, sin interés alguno por formarse y que vive para la religión del fin de semana. Son estos los especímenes que aparecen en los realities de la televisión y que son tan patéticamente superficiales que parecen impostados, chicos con unos extraños peinados esculpidos con gomina y unos cuerpos hipermusculados esculpidos en el gimnasio: "Les fascinaba la marcha del fin de semana, el dinero rápido en el bolsillo y los coches para lucirse con música estridente.". 

Es muy interesante la descripción de esta cultura de las drogas, que no es exclusiva de la marginalidad: "Cocaína para excitarse, hachís para alcanzar la calma... otros lo conseguían con café y tila, conducción de coches y masajes, pádel y meditación budista...". Cada uno con los vicios que se puede permitir. 

Sobre todo en la primera parte "El viento del suburbio", hay una potente descripción de la sociedad del sur madrileño: desde estos bárbaros jóvenes que consumen sus vidas con la misma avidez con la que se enfrentan a una raya de coca, hasta los literatos compañeros de promoción en la universidad. Es una mirada fina, que no pretende reducir sus retratos a estereotipos y que termina siendo un completo tratado de fauna social: jóvenes formados más de lo necesario para trabajos precarios (como Rafa, el mejor amigo del protagonista), pijos de suburbio, jevis, góticos, etc. Hay una crítica al sistema educativo que deja varados tanto a sus desechos como a quienes se entregan a su sistema de memorización de contenidos. Lo de describir a la aldea para describir el universo funciona aquí muy bien. 

A la par se desgrana una crónica familiar que se centra en la relación con el hermano mayor, cuya vida ha quedado destrozada por la ilusión de que era él quien controlaba su relación con las drogas: cárcel, intento de suicidio, rehabilitaciones. Lo usual, sobre todo el miedo de volver a confiar en quien hace equilibrio sobre el filo de la reincidencia. Es muy vívida esa casa familiar, el trabajo y la vida de los padres, su negocio, su origen rural. 

Hay algo de estructura detectivesca en el descubrimiento del hecho violento que late bajo la culpa y la frialdad emocional de Juan Linares. Poco a poco van quedando al descubierto capas de recuerdos que nos enfrentan al secreto del protagonista. Lo más significativo de su hallazgo en este sentido es enfrentarse a la mirada del otro y descubrir que lo que es una cicatriz vital para él, para el otro fue menos que un rasguño.

El Interludio, que está contado con una voz diferente a la del narrador omnisciente de las otras dos partes, aunque se supone que es la introducción de un trabajo académico, está contado de una forma cálida y cercana, no se hace estéril ni tiene el tono aburrido de la mayoría de verdaderos escritos académicos. Como ya dije antes, es notoria la influencia de la figura de Dalton en la estampa de Meier, sin embargo, David Pérez logra darle entidad propia, la hace aún más revolucionaria al añadirle la doble rebeldía de su identidad sexual. Un poeta guerrillero y homosexual que fue demasiado para la guerrilla que se atragantó con su historia de amor con un compañero indígena. La biografía es detallada y tiene la verosimilitud del detalle y la documentación histórica del contexto. Aquí es de gran utilidad el profundo conocimiento del autor de la literatura hispanoamericana. Lamentamos no poder ofrecer a nuestros lectores una fotografía del guerrillero rubio, que imagino como un cruce entre el propio Dalton, un Rimbaud americano y un Saint-Exupery rabioso rayando el cielo con su avioneta. 

Es en este Interludio en el cual se hace más presente la influencia de Bolaño. Afortunadamente, no cae en la imitación, que es muy penosa cuando se trata de un escritor con un estilo tan potente, es más bien un homenaje: "En 1989 los ultrarrealistas reeditaron Maricón y comunista, con una tirada de 1.500 ejemplares, en 1991 otros 1.500. Lo mismo hicieron con Aviones de volcán.". 

Ese aire de la selva y el duro pasaje de la guerra y los diarios poéticos de Meier, no nos distraen de la historia de Linares, hay una profunda conexión entre ambas historias, que se hace presente con un personaje del familiar depositario de su legado que se exilia en España.

En la tercera parte se recogen los hilos de las historias abiertas, que terminan, casi todos, por confluir. El final no es cerrado pero tenemos la sensación de que el protagonista entra en otra fase de su vida que nos gustaría seguir atisbando, lo cual es una señal de que el autor ha triunfado en esa misión que a veces parece olvidarse: que el lector se crea el mundo que ha puesto en pie. 

Puestos a buscar aristas por pulir, aquí van un par de ellas:

- Esperaba que algunos personajes secundarios que tenían peso en la narración (no adelantaré cuáles para no destripar la historia) tuviesen más continuidad en la resolución de la historia y, por el contrario, simplemente parecen desvanecerse en el aire.
- En ocasiones -no numerosas- el lenguaje, que es muy sobrio, peca de una cierta rigidez, probablemente como consecuencia de la precisión que autor busca en cada expresión, como decir que un personaje "presentaba una resaca" en lugar de decir que tenía un resacón o algo un poco más sencillo.
- Hay un detalle insignificante, un pecadillo venial de laísmo pero que resalta por que está en un lugar muy importante de la historia. Ese "yo las entro tío" tiene muy fácil corrección en una segunda edición pero pensándolo bien, tal vez tiene cierto sentido que en ese contexto el personaje hable así. 

Como impresión final, diría que la narración se lee con interés y un ritmo sostenidos. La personalidad introvertida pero observadora del protagonista es coherente con la visión analítica de su universo y es una lectura que te deja con ganas de oír más la voz de este autor. 

La edición de Baile del Sol es buena, se agradece la generosidad con el tamaño de la tipografía y la calidad del papel, sólo recuerdo haber encontrado una errata en la página 82. La portada es sobria y elegante. Aparte del éxito que han tenido ahora con Stoner, el catálogo de esta editorial es muy interesante y arriesgado, se atreven incluso con ese bicho raro de la poesía. 

Petición final al autor: Por favor esperamos la página en Wikipedia de Héctor Meier Peláez, me ofrezco modestamente a reseñar alguna de sus obras. 

Muchas gracias, Sonia.

Una única aclaración, que ya le hice a Sonia en un comentario en su blog: esa laísmo final está puesto a propósito y define un estado mental del personaje.

Y ahora tendré la impudicia de dejar aquí (los que no tenemos agentes literarios tenemos que trabajarnos el terreno nosotros mismos) un enlace a la tienda on-line de Baile del Sol. El hombre ajeno está rebajado un 5%, no cobran gastos de envío a casa y además, por lo que me cuentan algunos amigos, al recibir el libro los editores de Baile del Sol (que son muy majetes) meten en el paquete otro libro de la editorial de regalo. Este es el enlace por si a usted le apetece comprar El hombre ajeno:

martes, 10 de junio de 2014

El hombre ajeno, de nuevo

Este jueves 12 de junio volveré a estar firmando ejemplares de mi novela El hombre ajeno en la Feria del Libro de Madrid (parque del Retiro). Esta vez será en la caseta 287 -librería Punto y coma-, de 18:00 a 20:00 horas.
Estaré junto a Ramón J. Soria Breña, que firma su libro Los dientes del corazón.




A día de hoy El hombre ajeno se puede comprar en la Feria del Libro de Madrid: caseta 275, y a partir del jueves en la 287. Y a través de la página web de la editorial. Ahora mismo está de rebajas, y (como con todos los pedidos de la web de Baile del Sol) no hay gastos de envío. En el siguiente enlace:



Más tarde, junto a otros doce autores de Baile del Sol estaré en la librería de Lavapiés El dinosaurio todavía estaba allí, participando en la presentación conjunta de las novedades (poesía, relato y novela) de la editorial. Este es el cartel del evento:



miércoles, 4 de junio de 2014

El hombre ajeno en la Feria del Libro

Hoy he podido tener al fin en las manos la versión definitiva en papel de mi novela El hombre ajeno; y me he acercado a la caseta de la librería Atticus-Finch (275) para asegurarme de que los libros habían llegado.

Así que estoy deseando recibir ya las primeras impresiones ajenas sobre mi nueva novela.

Por si a alguien le apetece pasarse mañana por el Retiro, aquí estaré:



jueves, 29 de mayo de 2014

Mi nueva novela: una reflexión sobre las portadas y las sinopsis

Cuando en 2012 Francisco Portela –del blog Un lector indiscreto- tuvo la gentileza de organizar una lectura conjunta, con personas que conocía de otros blogs, para comentar mi novela Acantilados de Howth, me llegué la grata sorpresa de que las reseñas de mi primera novela publicada -en estos blogs- fuesen bastante elogiosas. Gracias a los comentarios que los lectores de los blogs en los que iban apareciendo las reseñas dejaban allí, pude percatarme de varias cosas relevantes: no todo el mundo usa para elegir los libros que lee los mismos criterios que yo, que suelen basarse en la fiabilidad de la editorial que edita el libro (si se trata de novedades) y en la posición del autor dentro del canon crítico si se trata de autores consagrados.
Muchas personas, al valorar novedades, se fían de las reseñas que encuentran en blogs (yo también); pero además juzgan un libro por su portada y por la sinopsis de su contraportada. Alguna persona comentaba, en los blogs citados, que había leído reseñas positivas sobre mi libro, pero no se había decidido a acercarse a él porque no le gustaba la portada o porque no le había convencido la sinopsis de la contraportada.

La portada de Acantilados de Howth la hicieron los editores de Baile del Sol a partir de unas fotografías que yo les envié, tomadas por mi hermano en Irlanda con una cámara de no demasiada calidad. El resumen de la contraportada lo escribí yo, y traté de mostrar el contenido del libro sin hacer demasiado énfasis en lo contado.

Cuando hace años leía las sinopsis de los libros no sabía -como sí sé ahora- que la mayoría de ellas las suele escribir el propio autor. Es decir, que cuando usted lee en la sinopsis de un libro que esa novela tiene “un ritmo trepidante”, “es una historia inolvidable”, “es una maravillosa novela”, etc., o mejor aún, el clásico “X es uno de los mejores escritores de su generación”; esos maravillosos, trepidantes e inolvidables son adjetivos que otorga el autor (uno de los mejores escritores de su generación) a su propia novela.

Esta vez, al publicar mi segunda portada, he tratado de cuidar más los detalles. Creo que la portada de El hombre ajeno es mucho más atractiva que la de Acantilados de Howth. Y esta portada de El hombre ajeno, con ese avión antiguo que parece querer abandonar el libro, es mucho más sugerente que la primera portada propuesta por el diseñador de la editorial. Y la idea del diseñador no era mala, en la primera versión de la portada aparecía una bandera formada por tres adoquines (azul, blanco, azul), que simbolizaba la dureza de la guerra de El Salvador (un elemento importante en la novela); pero, aunque el juego metafórico me gustaba, me parecía que se estaba produciendo un error de marketing, ¿cuántos posibles lectores españoles iban a reconocer de un vistazo los colores de la bandera de El Salvador?
El avión de la portada es mucho más sugerente y encierra un misterio, ¿por qué esta novela de título tan existencialista, y cuyo protagonista es un mostoleño de principios del siglo XXI, tiene un avión antiguo en la portada?

He tratado también de escribir un texto más sugerente para la sinopsis, esquivando siempre calificar a mi novela con adjetivos que considero que han de serle adjudicados desde fuera. He hablando también en este resumen de las influencias literarias bajos las que escribí la novela. Espero que la presentación de El hombre ajeno haya mejorado respecto a Acantilados de Howth, así como también espero (por supuesto) que haya mejorado la escritura en sí misma.

Dejo aquí las dos portadas y las dos sinopsis para que el lector pueda juzgar por sí mismo:

Portada de El hombre ajeno:




Sinopsis de El hombre ajeno:

¿Es el salvadoreño Héctor Meier Peláez uno de los más grandes poetas ocultos de las últimas décadas? ¿O es más bien un guerrillero sanguinario, muerto prematuramente en la vorágine de la violencia centroamericana?

Juan Linares, que ha dedicado varios años a investigar la vida y la obra del salvadoreño, se inclina por la primera opción, aunque frente a sí mismo ha de reconocer que, además de la obra de Meier, también le fascina su estrecha relación con la violencia.

Mientras compagina sus investigaciones literarias con un trabajo de carga y descarga de camiones en una nave industrial, Juan tendrá la oportunidad de indagar en su relación conflictiva con los hechos violentos que marcaron el fin de su infancia.

Deudora de algunos de los más relevantes escritores hispanoamericanos de los últimos años, como Roberto Bolaño o Rodrigo Rey Rosa, El hombre ajeno construye una trama detectivesca en la que el protagonista busca, en la biografía de un poeta maldito, las pistas para entender su propia vida.


Portada de Acantilados de Howth:




Sinopsis de Acantilados de Howth:
Howth es un pueblo pesquero situado al norte de la bahía de Dublín. Las vistas que brinda un paseo por sus acantilados han sido descritas por el escritor H. G. Wells como de las más bellas del mundo. Para Ricardo, el narrador de esta historia, Howth supone además el punto de fuga hacia el que con frecuencia se evade su memoria y su nostalgia.
Ricardo, doblemente licenciado en Administración y Dirección de Empresas y en CC. Económicas, poeta casi por accidente, llegó a Dublín a punto de cumplir los veinticinco años con la idea de perfeccionar el inglés durante seis meses, sin saber que la ciudad y las personas que iba a conocer allí le atraparían durante más de dos años y medio. Ahora, con treinta años, contable en una empresa del Campo de las Naciones en Madrid, casado, aunque tal vez a punto de divorciarse, reflexiona sobre su vida y su pasado, sobre todo lo que dejó en Irlanda y sobre el transcurso del tiempo.
Una novela sobre la juventud y su pérdida, sobre los momentos que vivimos sin saber que configurarán las claves de nuestro futuro.

Firma en la Feria del Libro de Madrid 2014:

Estaré firmando ejemplares de El hombre ajeno en la caseta 275 (Librería Atticus Finch) el jueves 5 de junio de las 19:00 hasta las 21:00 horas

martes, 27 de mayo de 2014

El hombre ajeno, portada

Quería mostrar hoy aquí la portada de mi nueva novela, titulada El hombre ajeno.
Me gusta mucho la sobriedad de esta portada, con la silueta de ese avión biplaza que parece querer escaparse del libro; y que en cierto modo lo simboliza.

En El hombre ajeno he tratado de indagar sobre la formación de la identidad del individuo, la violencia y la esencia del arte.
Además de situar la historia en mis escenarios habituales (principalmente Madrid y las ciudades del sur de la Comunidad, como Móstoles o Fuenlabrada), me apeteció añadir escenas situadas en lugares en los que nunca he estado; principalmente en El Salvador, pero también en Ucrania.


Ya iré hablando más de este libro.