miércoles, 12 de agosto de 2009

El festín del amor, por Charles Baxter



A Baxter lo conocí hace unos años gracias a la reseña de un periódico de su libro de relatos Viaje de invierno. Lo compré porque me gusta bastante la tradición norteamericana del relato breve, y el libro no me defraudó. Unos cuentos muy clásicos, muy a lo Sherwood Anderson, o Cheever… y, entroncando con la generación a la que Baxter pertenece, muy en el estilo de los de Richard Ford, al que conocía previamente.
Después compré en Londres el libro Believers (que creo que no está traducido al español), con más relatos y una novela breve, una gran lectura de nuevo.

Esta novela, El festín del amor, la compré en la feria del libro antiguo y de ocasión de Recoletos hace unos años, y desde entonces aguardaba el momento de leerlo. En la portada pone “Edición limitada 10 euros”, pero a mí me costó 4 de saldo. Una pena que un libro de tanta calidad acabé vendiéndose de saldo, aunque sea una suerte para mí.

El festín del amor, me ha parecido el mejor de los libros de Baxter leídos hasta ahora; de hecho, me parece uno de los mejores libros anglosajones que he leído en bastante tiempo (y yo leo muchos libros anglosajones).

Un narrador llamado Charles Baxter se despierta desorientado en la noche y decide salir a caminar. En la calle se encuentra con su vecino Bradley, quien también tiene problemas de insomnio y le pregunta a Charles si está pensando en su siguiente libro. Bradley le dice que debería hablar de la gente normal, que él mismo debería salir en su libro. <<¿Por qué no me dejas hablar? Deja hablar a todo el mundo. Te mandaré gente, gente de carne y hueso, para variar, como por ejemplo seres humanos que existen realmente, y tú les escuchas un rato. Todo el mundo tiene una historia que contar>>, le propone Bradley, que además opina que Charles debería hablar en su libro de la naturaleza del amor, de su búsqueda, de su esencia.
Charles no parece muy convencido al principio, pero después accede. Y así primero entrevistará a Bradley, que le hablará de sus amores desgraciados, y del momento que creyó alcanzar la felicidad con ellos; y a través de él, Charles cederá la palabra a las ex amantes de su vecino, a su empleada en la cafetería de la que Bradley es gerente, o a sus vecinos de puerta, Harry y Esther.

Como me ocurría al leer la novela En el ejercito del faraón, de Tobias Wolff, tenía la sensación de que Wolff, escritor curtido en las técnicas del relato, construía los capítulos de su novela como relatos breves que ensamblados constituían una novela; una sensación parecida es la que se tiene al leer El festín del amor. Según avanza el libro la voz de Charles como conductor se va diluyendo, y los personajes en torno a Bradley van contando pequeños momentos de su vida en torno al amor, relatos cortos de su vida, para constituir una novela en cierto modo coral.
Como en casi toda la narrativa corta norteamericana, asistimos a momentos de verdadera epifanía, instantes que se desgranan de la cotidianidad para cubrirse de trascendencia. Revelaciones a veces entendidas por los protagonistas, y a veces simplemente intuidas y escapadas de su percepción.
Lo inesperado nos acecha siempre, cita Harry, profesor de filosofía, sin recordar de quién era la frase, como conclusión de este libro poético y evocador en el que se indaga sobre la naturaleza y las facetas del amor, consiguiendo sortear siempre el bache de lo cursi o lo obvio.
Escenas que ocurren en la calle, en una cafetería, en una galería comercial, en el comedor de una casa… lugares del Medio Oeste americano, desde lo que puede saltar lo extraordinario en cada momento.
Rodrigo Fresán no para de recomendar este libro en Internet, y a mí no me queda más remedio que unirme a él.

2 comentarios:

  1. paso por este blog a ver q pinta!
    A mi tambien me gusta o por lo menos eso creo la literatura anglosajona aunque aca en una provincia de argentina es re dificil conseguirla! Por eso digo que no se si me gusta me falta mas lectura.
    Cuando puedas y si tenes ganas subi un cuento breve o un fragmento que te haya gustado asi tengo mas idea de lo que hablas.
    saludos

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  2. Hola Insomne:
    En primer lugar disculpa la tardanza en contestarte. Justo cuando escribiste tu comentario acababa de irme de vacaciones, casualmente a tu país. Y entre unas cosas y otras he estado sin poder usar Internet o un ordenador unas tres semanas.
    Las dos semanas que pasé en Argentina han sido muy agradables. Estoy pensado en escribir una entrada en el blog hablando del Buenos Aires literario.

    Entiendo el problema del que me hablas respecto a la literatura anglosajona en Argentina: entré en muchas librerías y gran parte de su mercado editorial está copado por editoriales españolas, los mismos títulos de Anagrama o Seix Barral están en España o allá. Si tenemos en cuenta la relación pesos/euros observo que, aunque que el precio global puede ser igual allí que aquí, en relación al coste de la vida debe salir allí más caro. No sé cómo estará el tema de las bibliotecas públicas por allí.

    Me pides que cuelgue algún fragmento de literatura anglosajona en el blog, creo que este no es el objetivo o el espíritu con que empecé este blog.
    De todos modos, sé que se pueden encontrar en la red cuentos completos de, por ejemplo, Raymond Carver.

    Mi lista básica de escritores anglosajones debería incluir al menos, y por orden cronológico:
    De EEUU: Mark Twain, Nathaniel Hawthorne, Poe, Lovecraft, Henry James, Sherwood Anderson, Chandler, Hammett, Scott Fitzgerald, Hemingway, Faulkner, Steinbeck, Paul Bowles, Cheever, Malamud, Henry Roth, Philip K. Dick, Carver, Tobias Wolff, Tim O´Brien, Richard Ford…

    De Gran Gretaña o Irlanda: Conan Doyle, Wells, Stoker, Wilde, Kureishi, Ian McIwan, Julian Barnes, James Joyce, William Golding…

    De todos modos creo que tampoco debes preocuparte demasiado, porque la calidad de la literatura argentina es muy alta, y como vi en las librerías de Buenos Aires, los precios de los libros editados en el país son notablemente más bajos que los que se importan. De hecho, compré un buen puñado de libros de escritores argentinos que supongo que comentaré en el blog durante las próximas semanas.

    Saludos

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